IRONMAN 70.3 MALLORCA “ANYTHING IS POSSIBLE” 🏊‍♂️ 🚴‍♂️🏃‍♂️ – Crónica Miriam

Mi padre decía que la actitud lo es todo y mi madre me enseñó con su ejemplo a tener el coraje necesario para no rendirme nunca… ❤️ Os quiero ❤️

Si hace un año alguien me hubiera dicho que iba a terminar mi primer HALF nunca lo hubiera creído, de hecho, hace sólo un año empezaba a dar pedales de nuevo en una bici después de 30 años… pero como dice IRONMAN “Anything is possible”

¿Pero cómo te metes en esta aventura?

En mi caso hubo mucho corazón a la hora de tomar la decisión. Hace tiempo que decidí seguir mis impulsos porque el hacer las cosas con cabeza me ha demostrado que no es garantía de éxito, es cierto que hacerlas con el corazón tampoco lo es, pero me produce mucha más satisfacción. Por eso siempre CORAZÓN ❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️. Hace poco nos dejaba Eduard Punset y una de sus maravillosas reflexiones me viene al pelo porque me identifico totalmente…

Es muy probable que las mejores decisiones no sean fruto de una reflexión del cerebro sino el resultado de una emoción “

Después de hacer mi primer y único Olímpico en Cervia, por cierto, una crónica de este tri molaría (nota del editor)  y con el subidón de la experiencia y la sensación de poder dar más, me empiezo a plantear un paso más. Mi cabecita empieza a soñar.

“Noe y su a la tercera va la vencida…”

Y aquí entra Noe, mi querida Noe. Para ella este HALF era su tercer intento y tenía que ser el definitivo. Me lo vende cómo el medio IRONMAN ideal para iniciarme en la distancia. Un enclave perfecto con una bahía con agua cristalina para nadar, una bici preciosa por la sierra de Tramontana y una carrera plana al borde del mar…. Imposible decir no, todo me llama la atención y yo que necesito poco para lanzarme a cualquier piscina siento que tengo que hacerlo.

Y así un domingo por la tarde del mes de septiembre hago la inscripción sin pensarlo mucho más, así soy yo. 🤷

Hablo con el Trainer y le “informo” que me he apuntado al medio IRONMAN de Mallorca, que espero que no le parezca una locura absoluta sobre todo porque no hay marcha atrás.  Le digo que estoy muy ilusionada y que confío mucho en él para que todo salga bien. Respuesta literal:

“Saldrá, zumbaaaaa, saldrá”

Esto como os podéis imaginar me dio mucha tranquilidad jajajaja… 😛😛😛😛😛

Siete meses por delante para entrenar y llegar lo más preparada para hacerlo lo mejor posible. Compaginar los entrenamientos, el trabajo, mis hijos, la casa, los amigosno ha sido siempre fácil. Muchas sesiones dobles, muchos fines de semana en los que la prioridad era entrenar, muchos planes aplazados pero una ilusión enorme por seguir trabajando para conseguir el objetivo puesto en Mallorca.

Vivir esta experiencia con mis compañeras del club y amigas por encima de todo, ha hecho que todo fuera más fácil. Me han apoyado y animado para entrenar los días en los que no me apetecía hacer nada porque sí, ha habido días en los que todo se ponía cuesta arribaGracias a todas las que lo habéis vivido muy de cerca conmigo.

Estos meses también me han servido para ser aún más consciente de la suerte que tengo con mis hijos Alex y Yago. Han sido un ejemplo de generosidad y empatía, dos cualidades que admiro en cualquier persona y que me llena de orgullo que mis hijos posean. 

Gracias por no protestar nunca por mis ausencias y mis despistes … y por animarme a hacerlo.

❤️❤️ Os quiero ❤️❤️ 

11 de Mayo 2019: Llegó le momento.

Viajamos a Mallorca un día antes y nada más aterrizar decidimos ir a ver el recorrido de bici, tenía mucha inquietud con el puerto ya que nuestro querido Presi se había encargado de meternos el miedo en el cuerpo durante todos los meses de preparación y no sabía muy bien lo que me iba a encontrar.

Podemos hacerlo, que estamos preparadas.

Una vez hecho el recorrido pienso que lo que me tiene que preocupar es la bajada con las curvas tan cerradas, pero teniendo en cuenta que no pienso embalarme y soy bastante prudente, me quedo más tranquila y confío en hacerlo bien. Hablo con Alicia que está igual de nerviosa que yo con el dichoso puerto y le transmito que podemos hacerlo, que estamos preparadas.

El día transcurre acelerado, recogida de la bici, recogida del dorsal, briefing, preparar todo para el día siguiente y llevarlo a la transición… los nervios están en el ambiente y en mi estómago que empieza a cerrarse literalmente.

Durante el día repaso varias veces mentalmente las transiciones, las verbalizo con Noe para no dejar nada olvidado, creo que lo tengo controlado…

Ya en la habitación por la noche con Susana siento que estoy muy cansada y me preocupa no pegar ojo y estar hecha polvo al día siguiente. Miro por última vez el móvil esperando un mensaje de buenas noches que me tranquilice y para mi sorpresa lo encuentro:

“Tranquila y disfruta desde el minuto uno y olvídate de tiempos” gracias compi 😉

5:30 suena el despertador y empieza la fiesta. Bajo a desayunar, pero no me entra nada en el estómago. Me encuentro con algunos compañeros y los nervios por un momento se olvidan, nos reímos y compartimos confidencias y anécdotas que sólo los que estuvimos en Mallorca entendemos.

Última subida a la habitación para coger la comida (geles, isotónico…) y camino a la transición. Llegamos con el tiempo bastante ajustado y cuando voy a preparar los bidones me doy cuenta que me faltan los sobres de Maurten , no están, horror, en el último momento me los he debido dejar por volver a mirar el dichoso móvil. ¡En diez minutos que faltan para cerrar la transición no me da tiempo a volver al hotel y me pongo más nerviosa aún de pensar que voy a tener que hacer la bici sin el milagroso Maurten! Por suerte Mery y Viti me solucionan la papeleta. Graciasssssss.

Moraleja: no se puede llegar con tan poco tiempo a la transición y menos una novata como yo…

Nos dirigimos a la playa, el agua es un plato. Brilla el sol. La bahía de Alcudia es preciosa. Estoy muy emocionada, la espera para entrar en el agua se me hace eterna.

Los abrazos de mis compis en ese momento fueron mágicos y poco a poco fui concentrándome y a la vez tranquilizándome. Me vinieron las palabras de un buen amigo a la cabeza, recordándome que me tomara cada segmento como único y sin pensar mucho en el siguiente, concentrándome en lo que estuviera haciendo y sin agobiarme por lo que me quedaba. Y eso lo mantuve en mi cabeza todo el tiempo.

La Natación, un agua cristalina

8:35 por fin empiezo a nadar. Al principio el agua está turbia por la cantidad de gente que estamos nadando a la vez, pero enseguida empiezo a ver el fondo y los fantasmas de Sevilla desaparecen. Voy tranquila y cómoda, intentando dejar distancia para no agobiarme. Las boyas me sirven de referencia para no desviarme demasiado. Los metros se me pasan rápido y salgo del agua en 42 minutos con buenas sensaciones.

Me dirijo a la transición que no puede ser más larga y veo a mis compis que me van animando y sonrío 😛😛  Ya estoy más tranquila y con ganas de subirme a la bici. 🚵‍♀️

La Bicicleta, ese dichoso viento 🌬️…

Los primeros 20 kilómetros voy incómoda, me empieza a doler el aductor izquierdo y no encuentro la postura. Voy por debajo del ritmo que quiero porque cuando fuerzo me duele más. Según pasan los kilómetros me empiezo a encontrar mejor, llego al puerto y el paisaje es espectacular. Disfruto la subida y me vengo arriba pensando que una vez superado el kilómetro 35 empieza la bajada y luego la parte más rápida, así que voy reservando para poder correr bien. No quiero llegar andando a meta.

Llegando al pueblo de Muro me encuentro con Alicia, se le ha reventado la cubierta y tiene que dejar la carrera. Continuo y durante unos kilómetros no dejo de pensar en ella, en todo el esfuerzo, el entrenamiento y la ilusión que tenía y siento rabia y pena porque no lo pudiera acabar.

El viento…

Ya estoy en el kilómetro 60 y llega la parte más llana y rápida, estoy feliz, y de repente al final de una carretera hacemos un cambio de sentido y me encuentro con todo el viento de cara… pienso que serán sólo unos kilómetros, pero no, ese viento ya me acompañó hasta el final. Empiezo a agobiarme con el tiempo porque veo que mi ritmo es muy lento y se me hace eterno, cada vez veo más lejos lograr el objetivo que tenía en la bici y me vengo un poco abajo, los últimos 10 kilómetros se me hacen interminables.

Cuando llego por fin a la transición veo a algunos compañeros corriendo y a Fabián que me anima, mi cara es un poema 😛😛😛 jajajaja entonces me encuentro con Susana y Alicia que están más emocionadas que yo por verme y empiezo a pensar que ya que he llegado hasta allí no me puedo venir abajo y que el tiempo es lo de menos, lo importante es acabar.

La carrera, con vistas al mar

 

Empiezo a correr, 3 vueltas de 7 kilómetros planos, aunque ya hace mucho calor ☀️☀️☀️☀️ Me hidrato en todos los avituallamientos y consigo mantener el ritmo sin andar en ningún momento. Cada vez que pasaba por delante de mis compañeros me emocionaba y conseguían que me acelerara. En la última vuelta me encuentro con Noe que ya ha acabado y me hace muchísima ilusión ver que por fin lo ha conseguido.

Entonces todas las emociones empiezan a aparecer de nuevo, pienso que lo voy a lograr. Me acuerdo de mis padres y les pido que me pongan alguna nube porque pega mucho el sol y lo hacen… Pienso en mis hijos y en que no les puedo defraudar de ninguna manera y en cómo me gustaría que estuvieran conmigo. Pienso en los consejos de los amigos que ya lo han vivido y en toda la gente que ha estado cerca de mi en este reto… Se me saltan las lágrimas 😭😭😭

Por fin llegan los últimos metros y están casi todos esperándome con la bandera del Club y cuando llego a meta me fundo en un abrazo con Mery y lloro de alegría 😭 y emoción porque lo he conseguido. 

Soy Finisher

Esa tarde Jose Acosta me dijo que hay una antes y un después cuando acabas tu primer HALF, seguro que es cierto y lo iré comprobando con el paso del tiempo, pero de lo que si estoy segura es de que hay un antes y un después desde que entré en KALAMOS. Para mí es mucho más que un club de triatlón, es parte de mi vida y me produce una felicidad inmensa. Aquí he encontrado personas con las que espero compartir el resto de mi vida y ya no me imagino mi día a día sin ellas.

Gracias a todos por ayudarme de una manera u otra a conseguir este reto, especialmente a Alicia, a Noe, a Lara, a Edu y a Fabi por todas las salidas en la bici compartidas. esas clases particulares no tienen precio. No quiero dejar de recordar a Sol que empezó en este reto y una lesión la retiró, pero en un futuro muy cercano podremos compartir de nuevo entrenamientos y competiciones.

Gracias Jose por entrenarme y ayudarme a creer que lo podía hacer.

Creo que este es el principio de una bonita relación, ahora toca disfrutar de otras distancias y mejorar para lo que venga… Como dice alguien muy especial para mí, ahora que ya se cómo se llega, toca repetir.

“La normalidad es un camino pavimentado, es cómodo para caminar, pero nunca crecerán flores en él”

Hagamos cosas fuera de lo normal…. DREAM BIG.

Miriam

Ironman Mallorca 70.3 – 11-5-2019 – Kalamos Special K Team 1

Hace unos meses cuando oí por primera vez que un buen grupo de compis del club iría a competir a Mallorca, nada menos que a un IM 70.3 me dije: “allí estaré yo también”. En seguida Cata y Susana se apuntaron a esta aventura para formar, lo que para mí era, el equipo perfecto. Las 3 con el mismo objetivo:

dar lo mejor que cada una teníamos y pasar el chip en tiempo para que cada una pudiéramos hacer nuestro segmento.

A priori no parece un objetivo demasiado ambicioso, pero para nosotras 3 sabemos que sí lo era.

Mallorca: El mayor reto hasta la fecha

Cata nunca se había enfrentado a aguas abiertas, lo que era de por sí ya todo un reto. Yo jamás había pedaleado 90 kms y encima con un pánico compulsivo a las bajadas en bici. En esta prueba tenía que enfrentarme a la subida al Puerto de Lluc y, lo que es peor, bajarlo después con sus 10 o 12 curvas en herradura que solo imaginarlo ya me ponía el pulso a mil. Y, por último, Susana, con su carrera tenía que hacer tiempo record para que pudiéramos terminar dentro del tiempo de corte.

Para todas y cada una de nosotras Mallorca era el mayor reto deportivo al que nos habíamos enfrentado hasta ahora.

Llegamos a Palma de Mallorca un 10 de mayo por la mañana. Que gran aventura.

Cogimos nuestro cinquecento y nos encaminamos a Alcudia, haciendo el trayecto del puerto que al día siguiente tendría que hacer Elena con su bici. Muchas bicis por el camino y hasta alguna cabra, que no era broma. En aquel momento todas llegamos a la conclusión de que podríamos enfrentarnos a lo que nos esperaba al día siguiente. Y con ese optimismo afrontamos juntas esta experiencia.

Llegamos al hotel y luego nos fuimos a la entrega de dorsales. Firmamos los papelotes, recogimos nuestras cosas, pulserita, foto… ¡esto es real y está a punto de empezar!

El Dia de la Prueba

Y así este equipo se pone en marcha con Cata nadando…

Mi primer medio Ironman, haciendo el segmento de natación, 1.900 metros. Llegado el gran día, agua es perfecta, ambientazo en la playa, animando a los compañeros que llegaban antes que yo casi llego tarde a mi salida. 8:37 am momento de estar delante del juez, sonido de salida y al aguaaaaa, brutal.

Mi preocupación era que la entrada no sería ni parecida a las que hago en la piscina, pero me acordé de todos los consejos que me habéis dado y me dije: “Cata, respira y a disfrutar”.  A unos 300 metros sacaron a una chica delante de mí, pero yo me repetía: “vas guay, así que tranquila”.

Tuve una sensación rara con el chip desde el principio, pensé que lo perdía, pero intenté olvidarlo. Pensaba, venga 100 metros y otra boya más. Iba sacando la cabeza para ir abriéndome hueco entre la gente y no me agobie por tener que nadar más de una ocasión a braza, eso también te hace avazar…jajaja!

Giro y ya están hechos los primeros 1.000 metros, paso de mirar el reloj, ni si viene gente detrás, concentrada y cómoda y a por la recta final.

En el momento que vi las boyas naranjas ya pensé: “Esto está hecho, ¡Cata! ¿Oyes a la gente al final animando?” Es una mezcla de euforia, ganas de llegar, nadar más rápido… Por fin, llego a la última boya, enseguida me pongo de pie y corro por el agua, tenía una larga transición por delante antes de llegar a donde estaba Elena y darle el chip.

half mallorca 2019 natacion

Y llegué a correr por esa alfombra roja que se me hizo larga, aunque con los ánimos de todos los que estabais allí, entre ellos mi compi de equipo Susana que estaba en un sitio estratégico, llegué hasta Elena pasando entre toda esa gente en la transición.

Como principiante, mi quemadura por el roce del neopreno y fotos sin postureo al salir del agua… la de cosas que tengo que aprender y mejorar.

Y Elena en la bici…

Llegó el gran día y ante los nervios y la tensión que llevábamos por dentro, yo intenté ser la parte tranquila del equipo. Aquí hemos venido a pasárnoslo bien y a disfrutar. Sin presión de ningún tipo. Yo me sentía eufórica. Mientras estaba en la transición siguiendo a Cata en su natación recordaba todas salidas al amanecer con Nieves de los meses atrás preparándome para este gran día, las salidas en Altea que tanto me hicieron disfrutar de la bici y de salir en grupo (con pincho incluido por fin), una experiencia totalmente nueva para mí que me encantó.

Segmento Ciclismo Half 70.3 Mallorca

Y llegó Cata por fin, yo no paraba de felicitarla mientras me pasaba el chip… era mi turno.

Salí a por todas con la ilusión del que hace algo grande por primera vez. Los primeros kilómetros rodando junto al mar fueron increíbles y pronto llegó el temido puerto. Pero lo cierto es que el paisaje, las montañas, todo era tan bonito que la subida fue muy disfrutada. Y, al llegar arriba, me dije:

“venga, Elena, ahora empieza ‘lo bueno’!”.

Al llegar a la primera herradura empecé a repetir como un mantra todos los consejos que Viti me había dado en Altea:

“frenas antes de llegar a la curva y entras con seguridad, rodilla interior doblada, la tomas de fuera hacia adentro y la mirada siempre buscando la salida de la curva”.

Y funcionó, salió perfecta. Y así la segunda, la tercera y todas las que vinieron después.

Cuando llegué abajo del todo, paré un segundo, respiré hondo y sonriendo pensé: ahora ya a disfrutar hasta el final. Pero al llegar al kilómetro 60 me encontré algo que no esperaba: el viento que empezó a soplar en contra no me permitía avanzar. No estaba preparada para esto, por más que me esforzaba, mi reloj me arrojaba con dureza que mi velocidad no subía de 18-19 kms/hora.

El viento te va comiendo

El tiempo se me echaba encima. Las 4 horas en las que tenía previsto llegar ya estaban aquí y aun me quedaban un montón de kilómetros por delante. No iba a ser capaz de cumplir con mi equipo, les iba a fallar. Después de tanto esfuerzo que habíamos hecho todas.

Y entonces pensé en Susi, que me estaba esperando con sus ilusiones puestas en ese chip que yo tenía que pasarle, en mis tres debilidades a los que les había robado tantas horas para estar ese 11 de mayo allí y recordé las palabras del Trainer después de la tirada larga que 10 días antes nos había preparado para que tomáramos conciencia de a lo que nos íbamos a enfrentar: “lo harán”.

Pues claro que lo iba a terminar… apreté todo lo que las piernas me permitieron y a 3 kilómetros de la transición donde me esperaba Susi rompí a llorar de agotamiento, rabia, nervios, emoción, de todas las sensaciones que llevaba guardando durante más de 4 horas.

Llegue temblando, pero feliz. Lo había conseguido.

Segmento de Carrera: turno de Susi

Con la espera del tercer relevo llega la carrera…

Me levanté temprano, ya no podía dormir más y quería acompañar a Miriam, a Cata y al resto de compis. En la arena, se sentían algunos nervios previos y a mí se me juntaba con una sensación muy rara, al ser el tercer relevo era la última en participar, empezaría a correr casi cuando ya todo estaría terminando. Tenía otra planificación que seguir, otros momentos a lo largo del día…

Los supporters estuvimos viendo el segmento de natación.  Casi a la vez que entraron nuestros relevos, unas motos de agua estaban sacando gente que no ha podido terminar. Si es que esto parece fácil, pero no lo es. Me voy de la playa tranquila pensando que Cata va bien, ella ha entrenado mucho, el mar está en calma, este es su momento y lo va a conseguir.

Le preocupaba la transición, “la más larga del mundo”, así que me coloqué en lo que parecía la mitad para verla llegar. Cata, ya lo has conseguido, ahora corre y ve a darle el chip a Elena.

Ahora es hora de desayunar para tener fuerzas…

Son las 10:00 de la mañana, me siento a desayunar con Susi, Cata y Sol. Atracón de huevos, tostadas, bacon, zumo… según mis cuentas más o menos hasta la 13h no empezaré a correr. 

Empieza a avanzar la mañana y a apretar el calor, miro al cielo y deseo que aparezca alguna nube, pero hace un día espectacular. Me voy hacia el hotel, llamo a Rober por el camino, él tranquilizaría mis nervios y sus palabras me acompañarían luego en la carrera:

“Susi, tienes que darlo todo hoy. No te guardes nada, que cuando llegues a la meta sepas que has dado el máximo.”

Pasan las horas y salgo preparada con mis 4 geles de Maurten. Son las 12 de la mañana y el móvil echa humo. Cata me dice que no me demore, así que voy hacia la transición y no paran de llegarme notificaciones de cómo van los kalameros. Por el camino me voy encontrando a los compis que están corriendo y les grito para animarles.

En la zona de relevos me siento a esperar en la sombra que da la parada de autobuses con Susi y Nur. Pasan los minutos, muchos minutos. Vienen Fabi y Cata a acompañarnos desde la valla. Nur se prepara para su carrera y cuando llega Viti sale a correr. Susi y yo vemos con ilusión cómo llega Carlos A., va a su ritmo y preparado para lo que queda por delante.

Han pasado las 4 horas que tenía previstas Elena, pero el tracker marca que están paradas en un punto fijo. En algún momento recuerdo que ya nos pasó en Italia, no es más que una estimación. Ya llegarán, ¡calma!

Suena el teléfono de Fabi, ¡la bici de Ali se ha roto! Qué mala suerte, ¡con lo bien que iba! Y, ¿dónde está Elena? No hay forma de concentrarse, intento calentar un poco para distraerme, tengo que estar preparada.

Finalmente llega Ali y Susi se va a correr, se les han roto los planes, pero tiramos para adelante con lo que hay. Para recuperar el optimismo, unos minutos después llega Miriam, que se está estrenando en su primer Half. Ali y yo la animamos, la bici se le ha hecho un poco dura al final, dice que hay mucho viento.🌬️

Elena… ahi viene.

Por finnnnn, veo al final de la recta como se acerca el rojo kalamero. Si, es Elena!!! Viene con la bici en una mano y las calas en la otra. Voy corriendo a su encuentro y cuando está más cerca se me encoje un poco el corazón. Elena es una tía dura, pero en su cara se refleja el esfuerzo, se ve que lo ha dado todo. Le doy un beso y un abrazo, pero casi sobre la marcha porque seguimos corriendo juntas… le digo que cómo la ayudo, que le llevo la bici… dice que no se puede, que la tiene que llevar ella. Le cojo las calas y veo como le tiemblan las manos. Llegamos a donde hay que dejar la bici y me agacho para coger el chip y ponérmelo, va al tobillo izquierdo. No ha sido el puerto ni la bajada, ha sido el viento al final lo que más le ha costado, pero ¡ya está aquí!

Pues allá vamos, hay que hacer 21 kms, ahora me toca cumplir con mis compañeras, no las puedo defraudar. Avanzo deprisa por la transición, pensando, no sé si con este calor podré hacer los 10 primeros a 6 min y el resto a 6:30, tengo el estómago vacío y los 4 geles esperando.

El primer kilómetro pasa rápido, con la adrenalina del inicio que te empuja, pero ya me doy cuenta que no es el ritmo que yo puedo mantener y bajo un poco. No es la carrera que me esperaba, cada metro que pasaba me sentía que estaba metida en una película de zombies. Esto nadie me lo había dicho, soy la única que va corriendo (y no es que yo sea muy rápida), a mi alrededor veo el color de las pulseras y me doy cuenta que el resto lleva unas 6 horas… esto va a ser largo y voy a estar muy sola.

El primer avituallamiento llega pronto. Un par de botellas de agua por la cabeza y un plátano, ya puedo tomarme los geles tranquila y sigo a mi ritmo, concentrada en mantener el ritmo cada kilómetro.

Me encuentro a Susi por el camino y eso me da energía. Hay un montón de controles del chip, pienso que así las chicas van a poder ver cómo voy y evita tramposos que recorten por el camino. Sigo adelantando a todo el mundo, echándome agua por la cabeza en cada avituallamiento (ya voy empapada, me he pasado). Me acuerdo de Miriam y el maratón de Valencia cuando veo una pareja de italianos, no pueden ir delante de mí si están más jodidos que yo, así que aprieto y les adelanto. Esta estrategia funciona.

Llegamos ya a la playa, aquí el trayecto es más animado, pero pega el viento en contra y levanta arena. Hay un puentecito, lo odio, pero me recuerda nuestros entrenamientos por el Pinar. Veo a Cata esperándome y me pregunta que tal voy.

¡Primera vuelta terminada! ya sabemos lo que hay. La segunda vuelta me está saliendo más lenta, maldita sea, hay una recta que parece el desierto y me estoy despistando entre los zombis. Me acuerdo de Rober y empiezo a apretar el ritmo, que me van a pillar en el tracker a mi ritmo tortuga. Y me acuerdo del Trainer que me dijo que en la segunda mitad tengo que poder ir más rápido que en la primera.

El ánimo del equipo

Al terminar la segunda vuelta están todos los kalameros en los laterales animándome, ellos ya han terminado, sólo quedo yo por llegar y empiezo a echar cuentas de los minutos que me quedan, con la emoción ya siento que voy volando.

La tercera vuelta, ya es la última, tengo un poco revuelto el estómago, pero me concentro y espero un poco antes del último gel. Saber que es el final te da alas, pero veo el reloj y este kilometro me ha salido a 7, mierda. Empiezo a pensar que quedan 3 kilómetros, aunque queda más, y aprieto, a la cabeza se le puede engañar…

Ya estoy en la playa, hay ambientazo, alguna gente pasa con sus medallas al cuello, yo quiero una de esas. Los niños te chocan las manos y me acuerdo de mis niñas y me empiezo a emocionar. Sigo adelantando a todo el que veo. Ahí está el fotógrafo empanao, me paro, le digo en inglés que me haga una foto, se coloca y echo a correr. Pienso:

“Ya puedo correr más rápido, que si me da para hablar es que no voy a tope.”

Me duele todo, pienso en el maratón y si tuviera que hacer 21 kms más me muero, pero aquí ya estamos terminando. Los últimos dos kilómetros siento que voy lo más rápido que puedo, voy a llegar asfixiada, pero es que están esperando. ¡Ya las veo entre la multitud, están con la bandera!

Y terminamos:

Vamos corriendo como locas por la alfombra roja, ¡ya hemos llegado!

La euforia que sentimos al entrar en meta de la mano no la olvidaremos jamás. No podríamos imaginar una competición ni un equipo mejor del que hemos tenido.

Pasado el arco nos fundimos las tres en un largo abrazo. ¡Que lo hemos conseguido!

Agradecimientos

Gracias a nuestras familias y a Dani, Jesús y Rober, por apoyarnos desde casa y aguantar toda la preparación.

Gracias a nuestro entrenador José, por creer en nosotras, por toda la caña y los consejos.

Ha sido una prueba INCREIBLE, para nosotras, la primera prueba importante por relevos que hemos hecho, hay que reconocer que se nos ha dado muy bien, dimos lo mejor de cada una y llegar juntas a meta, con ese ambientazo y el apoyo de este pedazo de club, fue realmente emocionante.

Mallorca ha sido sencillamente perfecto. Todavía hoy cuando escribimos estas líneas nos emocionamos reviviendo ese gran día. Seguro que seguirá siendo así durante mucho tiempo. A partir de ahora toca seguir trabajando, buscando nuevos retos y engrosando esas listas kalameras que tanto nos gustan.

Susana, Elena y Cata

Decálogo de un Buen Kalamero para entrar en META by Viti

Si hay alguien en el Klub que sabe de esto ese es SUPER VITI !! aquí nos deja sus consejos para «SABER ENTRAR EN META» dándolo todo 😀 Viti eres un crack! que grande! Os dejo con Viti:

Lo primero y más importante para conseguir este reto es “entrenar” y no me refiero sólo a la natación, la bici, la carrera….no, no, no, hay que mirarse mucho al espejo, buscar tu mejor lado, tu mejor pose, y ejecutarla a la perfección.

Pero vamos ya a esa línea de meta, a esos últimos metros, a ese conseguir un reto, un objetivo, hacer realidad un sueño.

Todo kalamer@ que se precie debe seguir este manual al dedillo:

1.

Fundamental es llegar a este tramo relajado, nada de correr buscando tiempos, si llevas toda la competición de paseo no vengas ahora a toda pastilla y con arreones que no conducen a nada excepto a estropearlo todo.

2.

Nos colocamos bien las gafas, la gorra, el dorsal, que parezca que acabamos de empezar la carrera.

3.

Tema “busca tu hueco”, importantísimo, y más con la masificación de gente que hay en todas las carreras, si hay que pararse y dejar pasar gente se hace, qué es eso de entrar con atletas que no conoces de nada y a los que después tienes que estar recortando? Noooooooooo.

Dejamos pasar y buscamos nuestro momento de gloria SOLOS, que para eso te lo has currado SOLO durante la carrera.

4 .

Es importante, y en este Klub obligatorio, lucir la bandera Kalamera, porque es nuestro símbolo, porque va a juego con nuestros colores y sobre todo porque te mantiene las manos ocupadas. Cuanta gente he visto llegar a la meta y hacer cosas raras con las manos, que si el saludo a lo Bolt, que si el arquero, que si el Ganga Style… MAL!!! hemos vuelto a estropearlo y ahora tendremos que hacer otro Marathon, Ironman o lo que se tercie por esta torpeza final.

5.

A medida que te acercas al arco de Meta tienes que visualizar dónde están situados los fotógrafos, que si abajo, que si a los lados, que si hay una cámara grúa, donde seaaaaaaa, hay que visualizarlos y respetar su trabajo dándole a cada uno su momento. O no habéis visto a las estrellas de Hollywood en la alfombra roja antes de entrar a los Oscar? Pues igual.

6.

Llega el momento mágico, lo que recordarás siempre, lo que colgarás en tus redes sociales, el motivo de tu esfuerzo y dedicación durante tanto tiempo…..la famosa FOTO FINISHER !!!!. Aquí saca tu mejor POSE y simplemente disfruta… y deja que los demás disfruten también con esas facciones tan perfectas, ese cuerpo cincelado por los Dioses, esa mirada que puede derretir el hielo.

Ahora sí puedes estar satisfecho. Y recuerda kalamero el cansancio es pasajero pero la FOTO FINISHER es para siempre.